SIMPLEMENTE MI VIDA, de Nieves Cuesta Suárez

Desde luego la vida de la autora no fue simple. Sin embargo el título es plenamente acertado por la humildad y sosiego con el que nos lleva por una biografía de tal intensidad.

Nieves, asturiana de Ablaña, perdió a su padre en la revolución de Asturias de 1934. Vivió en Alicante con una familia de acogida durante un tiempo, emigrando de allí en marzo de 1939, en el famoso mercante “Stanbrook”, último viaje con pasajeros que huían antes de caer el puerto en manos de los franquistas. Tras un difícil periplo, finalmente Nieves llegó a la Unión Soviética como “niña de la guerra” donde encontró una nueva vida en una de las “Casas de niños españoles”. La 2ª Guerra Mundial les  cayó encima con todas sus calamidades, hambre y frío. Sobrevivieron y salieron adelante. Nieves unió su vida a la de Ángel Lago ya para siempre. Su marido, su compañero, también tuvo una vida de sobresaltos por razones similares. Juntos atravesaron las dificultades y compartieron a la vez que el pueblo soviético años de privaciones, pero también logros, alegrías e ilusiones.

Volvieron a España junto con sus hijos y con gran esfuerzo durante mucho tiempo consiguieron ir forjando un futuro.

La intensidad del vínculo permanente entre aquellos “niños”, lo resume la autora de manera impactante: “Allí tuve nuevos hermanos que han sido más entrañables que los míos propios para toda la vida”.

El relato tiene la fuerza de lo auténtico de la protagonista,  me recuerda aquel haiku de Benedetti: Quién lo diría/ Los débiles de veras nunca se rinden. Muchos por mucho menos nos harían participes de sus frustraciones y sus rencores. No es el caso, sus más íntimas reflexiones son para cómo podría haber evitado el distanciamiento con algunas amistades de quienes la separó la vida.

La positividad de Nieves Cuesta se refleja nítidamente en el último párrafo del relato: …deseo de todo corazón que jamás tengan que llamaros “Niños de la guerra” como a nuestra generación, sino que seáis felices “Niños de la Paz” eternamente.  

Aunque hoy por hoy la edición está agotada, espero que eso pronto se solucione. Porque vendría bien. No creo –en lo que a mí concierne− en los libros de autoayuda, pero sí en referencias como esta del espíritu de superación y de saber sobreponerse a las dificultades. De momento hay que conformarse con encontrarlo en alguna biblioteca, de segunda mano, en internet, o que te lo preste un amigo.

Pablo Fernández-Miranda

Habilidades

Publicado el

23 abril, 2020