Tres guías especiales para la visita de Moscú

Tres guías especiales para la visita de Moscú

Nov 11, 2020

Si vas a Moscú, papá

малина *

Si vas a Moscú, papá…

Como en cualquier país, en Rusia se publican guías turísticas, de viaje o sentimentales de sus lugares y ciudades. Autores famosos han descrito también sus viajes o vivencias de los países que visitan, entre ellos Rusia, y un ejemplo de ello es el libro de John Steinbeck y Robert Capa “Diario de Rusia”. Entre los españoles también hay varios autores muy conocidos.

Sin embargo, los tres que presento aquí tienen un especial valor para nosotros, los españoles y descendientes de los niños de Rusia, ya que los mencionan. Los tres autores se conocieron y fueron amigos. El único fallecido es Manuel Vázquez Montalbán, quien no necesita presentación de sus libros y personajes, ni de su afición a la buena comida o su militancia en el PCE. Pilar Bonet es una periodista española que vive en Moscú desde hace muchísimos años; y Tatiana Pigariova es una hispanista moscovita relacionada con el Instituto Cervantes de Moscú.

Estoy segura de que los tres han conversado mucho sobre la ciudad de Moscú, su estética y su historia, porque de alguna manera cada uno complementa al otro en lo que describieron, por su propia visión, de la ciudad. Cuando los leí, lo hice sin tener en cuenta la fecha de la publicación, y me guié por el interés que tenía para mi la visión de cada uno.

Comencé con Montalbán (“Moscú de la revolución”, Planeta, 1990). Me interesaba la visión de un viejo comunista que conoció la ciudad en épocas diferentes, tanto en el tiempo como en la política. Aunque los políticos siempre defraudan a uno porque nunca cuentan “todo”, con una lectura atenta y conocimiento se va percibiendo lo que no se dice. Montalbán me gusta mucho como escritor y este pequeño libro está muy bien escrito, pues en ningún momento decae la lectura y cuenta lo políticamente imprescindible, hasta algunos chismorreos como por ejemplo que una parienta de los Mercader, María Mercader, se casó con Vittorio de Sicca.

Pilar Bonet (“Moscú“, Editorial Destino, 1988) es una destacada periodista que fue y sigue siendo corresponsal del periódico El País desde diferentes países europeos, con especial dedicación a Rusia y a todos sus acontecimientos desde la época de Gorbachov en adelante. Cuenta con muchos años de experiencia. Buscando en internet verán que es una persona importante en su conocimiento de los hechos que le tocó vivir como periodista. El libro está escrito con esa personalidad periodística, para acompañar al visitante y orientarlo, destacando los lugares de acontecimientos relevantes, vistos por una periodista española. Montalbán la nombra en relación a su guía, una muestra más de que compartieron opiniones al respecto.

El último en leer fue el de Tatiana Pigoriova (“Autobiografia de Moscú: colección privada de historias urbanas“, Editorial Laertes, 2001). Me encantó. Es una visión desde el sentimiento de amor a la ciudad, escrito con un aire de romanticismo, como solemos percibir los lugares donde vivimos y fuimos felices. Es una visión con perfume. Para las personas con sensibilidad y memoria olfativa, cada ciudad tiene un olor característico, y si además hay un recuerdo de infancia es aún más amplio y fuerte. Tatiana parece poner el equilibrio con lo descrito por los otros dos autores que, como extranjeros, carecen del apego visceral de quien nació en esa ciudad.

Por ejemplo, en mi niñez Moscú olía a Tilo (Липа). Toda la calle Gorki estaba sembrada de esos árboles. Las ramas altas llegaban casi a las ventanas de mi habitación. También recuerdo el olor a pan recién horneado que subía a ráfagas del obrador de la panadería que quedaba en los bajos. Tatiana describe esa nostalgia de olores, colores, humedades, arquitecturas, recuerdos del pasado.

En mi parte española, cuando llego a Barajas y tomo un taxi para ir a mi casa, que es la de mi hermano, ya voy notando el olor. ¡Me huele a Madrid! Siempre miro al cielo por los cristales del taxi, ahí esta ese azul siempre añorado porque es diferente a todos los azules de otras ciudades.

¡¡Ah, pero cuando llego a Bilbao!! ¡Ciudad de mi adolescencia! ¡Recuerdos de acompañar a mi abuela al mercado, quien se ponía la cesta de la compra en la cabeza y luego caminaba sin sujetarla con lo que pesaba! La ría aún estaba sembrada de fábricas y todas las casas eran de color gris. Pues lo recuerdo y lo echo de menos. El olor a mar, a humedad, las viejitas vendiendo caracoles en cucuruchos de papel estraza con un alfiler prendido en el borde, sentadas en las escaleras de las estaciones de tren, los “gasolinos”… subirse en ellos era una aventura similar a cruzar el Niagara y no el Nervión, al menos en mi imaginación de entonces.

Qué decir de Barcelona. La pobre no queda muy bien parada en mi imaginario; le tengo un poco de tirria porque se apoderó de mi hijo, que vive allí desde hace 10 años. Se que es injusto, pero no hay forma de dominar la pasión. Cada vez que voy, me digo: una ciudad preciosa, con tantas cosas para ver y hacer… debe ser porque sólo voy de paso y -siempre- con la despedida pendiente desde que llego.

Aparte de los conflictos personales, para conocer Moscú, no es necesario tener recuerdos de infancia ni nexos relevantes, vale la pena hacerlo con guías tan especiales como estos tres autores.

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малина es colaboradora habitual de NR (один из наших).

Diario de Rusia, de John Steinbeck, con fotografía de Robert Capa

Por encargo del New York Herald Tribune, John Steinbeck y Robert Capa visitan Rusia en 1947, con el fin de documentar la reconstruccíon y primera etapa de posguerra. El resultado es “Diario de Rusia“, publicado en 1948, reeditado en 2012 y traducido por María Pérez Martín.

Diario de Rusia (1948)

De John Steinbeck, con fotografía de Robert Capa, Reeditado en 2012 por Capitán Swing

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